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Al regatear para las frutas

 

Cuando estaba en Nicaragua iba al mercado cada día para comprar frutas.
Había más tipos de frutas de las que hubiera imaginado y todas eran de la estación.
Encontré mango papaya, melón, sandia, naranja, banana, y plátano solo por mencionar unos pocos. Había algunas las que no conocía, tales como, Jocotes, Níspero, y Carambola (conocido como Star fruit)

Un día me topé con un amigo en el mercado.
---- ¡Hola Goyo! ¿ qué te compraste? --- me dijo Francisco
---- ¡Hola Francisco! solo me compré algunas frutas.
-- ¿ cuanto pagaste por eso? -- me pregunté , como buscaba en mi bolsa
--- ciento cincuenta Córdobas – le contesté
---- ¿estás loco Goyo? No deberías haber pagado más de cien Córdobas para esos. Solo para que lo sepas los precios son muy caros por aquí ---

---- Mírame – me dijo. Así que vi lo que Francisco regateó un buen precio y por supuesto él consiguió un buen trato.
--- Francisco, me sorprende que hayas regateado por solamente unas frutas.-- Le comenté.
----- Es normal, es parte de nuestra cultura -- me respondió y nos fuimos juntos

Mientras estaba en Nicaragua, nunca regateé. Fui al mercado los días siguientes, y les pagué a ellos lo que me pidieron. No quise parecer tacaño. Además me pensé que nunca podría comprar frutas tan ricas y deliciosas cuando regrese a mi casa.

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    Al regatear para las frutas Regateandole al frutero

    Cuando estaba en Nicaragua iba al mercado cada todos los días para comprar frutas.
    Había más tipos de frutas de las que hubiera imaginado y todas eran de la estación.
    Encontré mango, papaya, melón, sandia, naranja, banana, y plátano solo por mencionar unos pocos algunas. Habían algunas frutas  las que no conocía, tales como, Jocotes, Níspero, y Carambola (conocido como Star fruit)

    Un día me topé con un amigo en el mercado.
    ---- ¡Hola Goyo! ¿ qué te comprastes? --- me dijo Francisco
    ---- ¡Hola Francisco! solo me compré algunas frutas.
    -- ¿ cuanto pagaste por eso? -- me pregunto , como buscaba al tiempo que chequeaba en mi bolsa
    --- ciento cincuenta Córdobas – le contesté
    ---- ¿estás loco Goyo? No deberías haber pagado más de cien Córdobas para por esos. Solo para que lo sepas los precios son muy caros por aquí ---

    ---- Mírame – me dijo. Así que vi cuando  lo que Francisco regateó y obtuvo un buen precio, y por supuesto él consiguió un buen trato.
    --- Francisco, me sorprende que hayas regateado por solamente por unas frutas.-- Le comenté.
    ----- Es normal, es parte de nuestra cultura -- me respondió y nos fuimos juntos

    Mientras estaba en Nicaragua, nunca regateé. Fui al mercado los días siguientes dias, y les pagué a ellos lo que ellos me pidieron pedian No quise parecer tacaño. Además me pensé que nunca podría comprar frutas tan ricas y deliciosas cuando regrese a mi casa.

    Cuando estaba en Nicaragua iba al mercado cada día para comprar frutas.
    Había muchos más tipos de frutas de las que hubiera imaginado y todas eran de la estación.
    Encontré mango papaya, melón, sandia, naranja, banana, y plátano solo por mencionar unos pocos. Había algunas las que no conocía, tales como, Jocotes, Níspero, y Carambola (conocido como Star fruit)

    Un día me topé con un amigo en el mercado.
    ---- ¡Hola Goyo! ¿ qué te compraste? --- me dijo Francisco
    ---- ¡Hola Francisco! solo me compré algunas frutas.
    -- ¿ cuanto pagaste por eso? -- me egunprté , preguntó como cuando (buscaba) miraba en mi bolsa
    --- ciento cincuenta Córdobas – le contesté
    ---- ¿estás loco Goyo? No deberías haber pagado más de cien Córdobas para esos. Solo para que lo sepas, los precios son muy caros por aquí ---

    ---- Mírame Mira – me dijo. Así que vi lo que Francisco regateó a un buen precio y por supuesto él consiguió a un buen trato.
    --- Francisco, me sorprende que hayas regateado por solamente unas frutas.-- Le comenté.
    ----- Es normal, es parte de nuestra cultura -- me respondió y nos fuimos juntos

    Mientras estaba en Nicaragua, nunca regateé. Fui al mercado los días siguientes, y les pagué a ellos lo que me pidieron. No quise parecer tacaño. Además me pensé que nunca podría comprar frutas tan ricas y deliciosas cuando regrese regresara a mi casa.

     

    A mi tampoco  me gusta regatear, pero a veces me enfado cuando los más listillos piden demasiado sólo por ser un forastero. Un saludo Gregg

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