Parte 2: "No me conocen aunque lo crean."
Cuando llegaron a la casa de Sofía, su mamá ya la estaba esperando.
- Hola chiquillas, ¿cómo están? - dijo y les dio un beso.
- Hola tía, ¿bien y tú?
Amanda encontraba muy simpática a la mamá de su amiga. Siempre la trataba como su propia hija cuando estaba en la casa y sabía cocinar excelentemente.
- Mamá, vamos al sótano para buscar mis esquíes, ¿ya? - dijo Sofía.
- Sí, hay que aprovechar la nieve antes que se vaya nuevamente. Y tú Amanda, ¿también te gusta esquiar?
- La verdad no tanto, pero igual iré con la Sofi. - contestó.
- ¡Qué bueno! Entonces vayan no más.
Después de haber encontrado los esquíes, Amanda todavía se quedó en la casa de su amiga para ayudarle terminar la tarea de francés.
- En serio, ¿por qué sabes tan bien el idioma? Yo cacho casi nada de esa wea (<em>wea</em> hace referencia al francés en este caso; <em>cacho</em> se refiere a que no sabe el idioma)..
- Pues, no sé, quizás tenga talento. - contestó, forzandose una sonrisa.
- En todo caso estoy feliz, no supiera sé que haría sin tí. - rió Sofía y le dio un abrazo.
- Sí, igual me caes bien..
Ausentamente estaba mirando al vacío. Algo estaba creciendo en ella, un miedo, ocultado por años. (si no puedes escribir la letra ñ usa gn) ¿Debería decirle a su amigo? No, no le entendería.
Estando en su mundo, no notó que Sofía le habló.
- He dicho: ¿Quieres que te acompañe a tu casa?
- ¿Qué cosa? Ah, no gracias, está bien.
- Pero está lloviendo y ya ha oscurecido.
- No te preocupí (preocupí = preocupes), encontraré el camino. Y por la lluvia tengo mi polerón. En serio, está bien.
- Bueno, pero cuídate y llámame cuando llegues a tu casa para que sepa que estés bien.
- De acuerdo. Nos vemos, chao.
Por si misma, estaba caminando por las calles a su casa. Nadie me conoce de verdad. Debería decirle a alguien, pensó, ¿pero a quién?. El viento había empezado a soplar. Dobló a una calle alumbrada en que ubicaba había muchos bares y restaurantes. Enfrente de uno de ellos vio una figura que le pareció demasiada conocida..
- Holi Jime, ¿como estái? (estái = estás)
Sí, era ella. Antes eran muy buenas amigas, pero a causa de una wea (cosa) que nunca ha entendido nadie, ahora Jimena odiaba a Amanda. Tuvo una pelea con un amigo de ambas y había empezado a ignorarlos. Al principio, eso entristezóle mucho a Amanda, pero después de un rato, cachaba (se dio cuenta) que esa persona nunca había valido la pena. Ahora le consideraba solamente como weona (alguien) insignificante.
Enervada, aquella le miró. - ¿Que quieres tú?
- Nada. Sólo te pregunté como estabas. - contestó y sonrió sacarronamente. - ¿La Ramona todavía te está siguiendo? Es como tu perro, ¿cierto?
Acá mi corrección. No es por nada pero en que ciudad de Chile estás viviendo?



