Hay demasiada cosas que decir, de ahí que esta lista no va a ser completa, sin embargo puedo contarte las lecciones más importante.
En primer lugar, me han enseñado cómo ser un maestro amable. Cuando era niño, me educaron en casa. Así que, gracias a ellos, aprendí cómo educar a otros también.
Les agradezco por esta lección hasta la fecha.
Por último, ellos me han animado a seguir La Regla de Oro. "Hagan por los demás todo lo que les gustaría que hicieran por ustedes"
Podemos aplicarlo a cualquier situación, así que me encanta. No hay muchas reglas como eso.
Nada más por hoy, gracias por leer, ¡nos vemos!